Cómo convertir una buena tesis en una tesis excelente: el papel de los estados de la cuestión

Annual Reviews

 

Annual Reviews
La base de datos Annual Reviews solamente publica estados de la cuestion

Estados de la cuestión

Creo que los estados de la cuestión, llámese state of art o review, son una de las mejores prácticas que hemos heredado de la forma de hacer ciencia del mundo anglosajón. Actualmente (y en realidad desde hace tiempo) ya no es un una forma de hacer específicamente anglosajona, sino universal, pero al Cesar… Elaborar un informe sobre el state of art consiste en presentar una síntesis crítica  y relativamente extensa, de las ideas principales y más potentes en un determinado ámbito del conocimiento.

Consiste por lo tanto en identificar cuáles son los conceptos, metodologías, mejores praxis, casos más significativos, modelos, etc., en un determinado ámbito de investigación con el fin de guiar a su vez la nuestra, evitar errores ya detectados en otras investigaciones y avanzar sobre lo ya conseguido (“a hombros de gigantes”, que dijo en una ocasión Newton, citando a su vez a otro filósofo).

Por mala traducción, a veces en castellano he visto traducida la expresión the state of art de manera literal como “el estado del arte”. Creo que esta traducción es incorrecta, pero la verdad es que suena bien (la correcta sería “el estado de la cuestión”) como ya hemos señalado. La racionalidad y oportunidad de los estados de la cuestión se pueden presentar en forma de algunas frase tipo slogan:

  • No hay que reinventar la rueda
  • No hay que redescubrir el Mediterráneo

Pero sobre todo:

  • Hay que estudiar antes de investigar

Otra forma de decirlo: no es posible mantener un discurso meramente interesante, y no digamos sofisticado, en un ámbito de investigación sin haber llevado a cabo antes un estudio del estado de la cuestión sobre ese ámbito.

Comparemos estos dos enunciados:

  • E1: “Bueno, ehhh, no sé, creo que quiero estudiar algo de la web móvil, con ehhh, no sé, con algún sistema de análisis o así”
  • E2: “Propongo un análisis de aplicaciones de agregación de noticias para dispositivos móviles mediante reglas heurísticas”

Con el enunciado E1, no creo que ganemos ningún premio (ni muchas becas). Tampoco conseguiremos acabar nunca una tesis. Con E2 posiblemente nos empiecen a escuchar y empecemos a abrir algunas orejas (y puertas) y seguro que empezamos a redactar memorias y fases de proyecto que alguna vez, a poder ser no muy tarde, nos proporcionarán resultados digos de formar parte de una buena tesis.

La cuestión es que para proferir E1 no hace falta ningún estudio de estado de la cuestión. En cambio, la proferencia E2 implica como mínimo unas buenas horas de dedicación al tema con toda la (incipiente) seguridad que esto nos proporciona.

Ahora imaginemos la necesidad de producir un discurso que pueda completar dos o tres buenas páginas en el cual se indiquen con todo lujo de detalles qué plataformas de web móvil elegiremos, cómo operacionalizaremos y cuàles serán las reglas heurísticas, cómo presentaremos los resultado, etc.

Para llevar a cabo un estado de la cuestión necesitaremos:

  • Identificar y obtener los artículos, trabajos y estudos científicos más relevantes para el ámbito de nuestra investigación, con los cuales formaremos lo que se pued denominar un banco de artículos.
  • Leerlos de forma crítica, con toma de notas y uso de tablas para registrar sus características de una forma unificada.
  • Redactar una síntesis narrativa, preferentemente de tipo exploratorio-crítico, de entre 30 y 90 páginas, si hemos pensado en que nuestra revisión sea un capítulo de la tesis (cosa, al menos, totalmente aconsejable, y obligatoria según algunos evaluadores).

El aspecto que queremos destacar es que, por desgracia, muchas tesis viven una vida zombie, medio vivas pero medio muertas a la vez,  en muchas ocasiones porque no se ha llevado a cabo esta labor previa. Sin ella, el autor de la tesis es casi imposible que tenga un pensamiento sofisticado y creativo sobre su tema, de aquí que no deje de dar vueltas a aspectos generalistas, pero sin avanzar nunca.

Revisiones sistemáticas y bases de datos

El punto clave como podemos suponer es el siguiente: cómo identiicar y encontrar los artículos relevantes para el ámbito de nuestra investigación. Esta selección no debe ser ni casual, ni accidental ni sesgada. Por el contrario, debe ser completa, relevante, racional y reproducible. Es por esto que necesitamos proceder con cierto método.

No podemos utilizar obras encontradas la azar, ni limitar la fuente de nuestra búsqueda a una fuente no acreditada. A esta forma de selección de los estudios que usaremos para nuestro estado de la cuestión, se le llama revisión sistematizada (por basarse en algunos principios muy importantes de las systematic reviews), para difereciarla de una revisión casual, parcial o sesgada.

Para conseguir una revisión sistematizada, hemos de partir del uso de bases de datos académicas. Es la única fuente que garantiza que podamos hacer una revisión sistemática. Pero en las bases de datos hay millones de artículos, y hemos de seleccionar una ínfima fracción de ellos, digamos una colección compuesta por unas pocas decenas, para poder llevar a cabo nuestro estado de la cuestión.

Las tesis tienen unos tiempos muy medidos, hemos de dedicar al estado de la cuestión el tiempo que corresponda.  Para una tesis y dado que al menos uno de sus capítulos será, precisamente, un estado de la cuestión, el tiempo total podría estar alrededor de los 6 meses, incluyendo la primera versión de la redacción del capítulo.

Por tanto, no podemos ni soñar con explorar de forma secuencial los artículos que por ejemplo hayan publicado las principales revistas en los últimos años ya que pueden contarse por varios centenares o incluso miles. 

Por otro lado, los inputs (artículos, estudios, modelos, etc.)  en los que basaremos nuestro estado de la cuestión deben ser fiables y el proceso debe poder ser replicable. Para ello, lo que necesitamos es un sistema que nos permita decidir y después poder presentar como parte de nuestra metodología de análisis de la producción científica, los siguientes elementos:

  • Criterios de inclusión de artículos, generalmente expresados en forma de palabras clave
  • Criterios de exclusión de artículos, si es el caso, o bien expresados mediante palabras clave o por características de los trabajos (por ejemplo, no incluir estudios que no presenten una metodología de forma explícita).

En la siguiente sección detallamos estas fases.

Fase de la selección y obtención de la colección

Las etapas o fases para poder llevar a cabo un buen estado de la cuestión, uno que sea difícilmente atacable y, lo más importante, que pueda ser replicable son las siguiente:

  1. Determinación de los aspectos más importantes de la investigación en la que deseamos sustentar la tesis. La forma más habitual consiste en redactar una memoria. Esta memoria, habitualmente, se compone de los siguientes elementos:
    • Título
    • Descripción
    • Objeto de estudio
    • Preguntas de investigación
    • Marco teórico
    • Marco metodológico
  2. Determinación de criterios de inclusión y exclusión. Entre los criterios de inclusión más importantes tendremos un conjunto de palabras clave que habremos derivado de la memoria. También podemos tener los nombres de algunos autores y palabras clave que se refieran si es al caso a ámbitos geográficos (topónimos), períodos históricos y nombres de autores clave. La lengua también es un criterio de inclusión: preferiremos documentos escritos en nuestra lengua de trabajo y en inglés. Entre los criterios de exclusión el más habitual es la fecha de publicación. En general, excluiremos artículos publicados hace más de n años (normalmente, querremos artículos publicados en los últimos seis o siete años, por ejemplo), o palabras clave que nos evitarán falsos positivos en la respuesta, etc.

  3. Identificación de las principales bases de datos generalistas y especializadas que usaremos para buscar los artículos. Si la tesis debe presentarse en una universidad española usaremos entre las primeras la base de datos del CSIC, así como las bases de datos internacionales WoS y Scopus. Entre las especializadas, si el ámbito es el de la Comunicación Social probaremos primero con Sage, Taylor and Francis, JSTOR y alguna otra que nos recomienden las guías de recursos electrónicos de la Biblioteca de nuestra Universidad o nuestro siempre bien dispuesto director de tesis.
  4. Puesta a prueba de las palabras clave para discriminar información relevante mediante ecuaciones de búsqueda. Construiremos un conjunto inicial de ecuaciones de búsqueda  (incluyendo booleanas y parametrizadas) y las pondemos a prueba con la relevancia de los resultados obtenidos.

  5. Refinamiento del conjunto de palabras clave. La obtención y el examen de los primeros artículos nos indicará no solamente si vamos por el buen camino sino si hemos elegido bien nuestra base de datos y si hemos elegido bien o no el conjunto de palabras clave.
  6. Obtención de la primera versión de la colección aplicando los criterios de inclusión y exclusión. Una vez hayamos obtenidos algunas decenas de artículos podremos empezar su lectura atenta, y de la misma, con seguridad aparecerán nuevas necesidades de información que pueden generar nuevas palabras clave u otros criterios de inclusión que, a su vez, que nos llevan al siguiente punto.

  7. Obtención de la colección final. Reiterando el proceso 2 a 5 obtendremos una colección final de unas decenas de documentos, idealmente no debería ser menor de 20, pero tampoco mucho mayor de 50, por establecer dos límites claros.

Análisis y redacción

Con los documentos así seleccionados para formar parte del banco de artículos del estado de la cuestión, podemos empezar la fase de lectura que se debe caracterizar por:

  • Lectura profunda, por tanto, con atención y toma de notas
  • Extracción y anotación en una tabla de las características principales de cada artículo (metodología, tipo de investigación, palabras clave, aportaciones principales, etc.)

Al final de la lectura de los primeros documentos, digamos los cinco o diez primeros, seguramente nuestro estado mental sobre la investigación comenzará a ser muy diferente. Es muy posible que esto nos lleve a modificar parte de los presupuestos con los que empezamos el proceso, desechando algunos criterios de inclusión o exclusión y añadiendo otros, por lo que tal vez necesitemos reiterar todos o parte de los puntos anteriores.

Óbviamente, el proceso no se puede reiterar hasta el infinito. Para una tesis hemos hablado de una tiempo de uns 6 meses, incluyendo la redacción del estado del arte, de modo que podremos reiterar el proceso de búsqueda unas pocas veces más, pero está claro que no muchas más. Llegará un momento en que deberemos dar por cerrado el capítulo correspondiente al estado de la cuestión y, a partir de aquí, podremos decidir los siguientes aspectos de nuestra investigación, concretamente el sistema de análisis que aplicaremos, su aplicación efectiva y la interpretación de los resultados.

Conclusiones

La cuestión es gracias a la fase de elaboración del estado de la cuestión, nuestra capacidad como investigadores habrá dado un salto cualitativo y podremos elegir los mejores sistemas o metodologías de análisis, los aplicaremos teniendo presentes las mejores prácticas y seremos mucho más sabios y sofisticados en el momento de realizar su interpretación para nuestro mejor lucimiento como investigadores.

Referencias recientes

  • David N. Boote; Penny Belle. “Scholars Before Researchers: On the Centrality of the Dissertation Literature Review in Research Preparation”. Educational Researcher, v. 34, n. 6, p. 3-15, 2009 (Accesowww.sagepub.com/mertensstudy/articles/Ch_3-1.pdf)
  • Andrew Booth et al. Systematic approaches to a successful literature review. London: Sage, 2013
  • Arlene Fink. Conducting research literature reviews. London: Sage, 2013
  • David E. Gray. Cap. 5. “Searching, reviewing and using the literature”. En: Doing research in the real world. London: Sage, 2009
  • Paul Oliver. Succeeding with your literature review. a handbook for students. Open University Press, 2012
  • Diana Ridley. The literature review: a step-by-step guide for students. London: Sage, 2012

Anexo

A Continuación, un juego de enlaces que conducen a diferentes documentos disponibles en esta web sobre temas relacionados con este artículo y las diferentes fases expuestas en el mismo: