Tesis Doctorales en Humanidades y Ciencias Sociales: Factores Críticos para el Éxito

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La teoría de los  Critical Succes Factor (CSF) irrumpió con fuerza en los años 60 del pasado siglo, y su influencia ha sido duradera por una buena razón. Contiene el germen de una idea buena y sencilla a la vez. Aunque debemos recordar que sencillo no quiere decir simple.

La idea de los CSF es que para conseguir un objetivo, primero debemos identificar el grupo de factores que son críticos para su éxito. Hasta aquí, nada espectacular. La buena noticia llega cuando esta teoría nos dice que ese grupo de factores puede ser pequeño, o estar más concentrado  de lo que pensamos.

¿Y qué, que sea pequeño? Pues se supone que esto es muy importante. Primero por una cuestión de motivación. Si pensamos que la solución de un determinado problema depende de muchos factores, existe el peligro de que tendamos a relajar nuestro esfuerzo. Segundo por una cuestión pragmática. Al poder centrar nuestros esfuerzos justo donde corresponde tendremos más probabilidades de éxito.

Ahora bien, aquí tenemos también dos dificultades: (1) que su número sea pequeño, no hace que sea fácil identificarlos; (2) una vez identificados, nada garantiza que sea fácil solucionarlos.

Pongamos un ejemplo, hay una pareja de economistas, Daron Acemoglu y James Robinson, que creen haber determinado en una famosa obra cuáles son los CSF (aunque ellos no los llaman así) para la riqueza de las naciones. Es decir, la razón de porqué unos países son ricos… y otros no.

Su respuesta es la teoría de las élites extractivas. Dicho también de una forma muy simple, esta teoría nos dice que ninguna nación será capaz de prosperar mientras su clase dirigente se comporte como una cleptocracia. En lugar de pensar que la pobreza viene determinada por un inabarcable grupo de factores, lo que nos dicen estos autores, es lo siguiente: “líbrense de sus élites extractivas e inevitablemente la economía mejorará” (amigos Acemoglu y Robinson: perdón por la simplificación).

Otro modo de decirlo es que un factor crítico para la economía es el buen gobierno. Parece simple, pero es una proposición muy fuerte. Hasta ahora, las explicaciones para los problemas de crecimiento económico (incluyendo el subdesarrollo) podían incluir desde factores geográficos y climáticos hasta cuestiones culturales o de valores, pasando por complejas teorías sobre los modos de producción. Podíamos tener un gobierno más o menos corruptos, pero la economía crecería o no dependiendo de otros factores, nunca de la gobernanza (en el sentido de las ciencias políticas).

Otro aspecto interesante de esta teoría es cuando se une al tema de la corrupción. Todo el mundo está en contra de ella (al menos teóricamente) por lo que tiene de mal moral, pero a muchos se les escapa que esto es (casi) lo de menos. El problema real, sin despreciar el aspecto moral, es que la corrupción impide el desarrollo. Primero porque añade costes a la obra pública, segundo porque no se realiza con criterios de eficiencia; tercero porque en este capitalismo de amiguetes o a golpe de BOE como lo llaman otros, no progresan los mejores, sino los mejor conectados.

En ciertos países es aún peor. Para algunos analistas, la enorme violencia que caracteriza a algunos países, como la que por desgracia tiene lugar en algunas zonas de América Latina, se relaciona más con la corrupción que con la pobreza (y esto no implica ser tolerantes con la pobreza). Lo que sucede es que con sistemas de gobernanza corruptos, ni la policía ni otros aparatos involucrados en la seguridad tiene incentivos reales para llevar a cabo una labor en favor de los ciudadanos. De hecho, debido a la corrupción, algunos miembros de los cuerpos policiales y parte del aparato del estado tiene lazos con la delincuencia y, en ocasiones pueden estar más al servicio de sus capos que de la sociedad.

Naturalmente, no es una cuestión de blanco o negro, sino que hay un continuo entre las sociedades masivamente extractivas y las sociedades masivamente inclusivas, y todas las naciones están distribuidas en algún punto de este continuo.

Las sociedades más corruptas están más cerca del extremo extractivo y las sociedades más felizmente inclusivas (bajos índices de corrupción) lo están en el extremo inclusivo. Si tomamos algunos rankings de desarrollo humano o de desigualdad, elaborados por organismos fiables, veremos con facilidad qué países están en cada extremo.

johansson

Esperar que nos llegue la inspiración para una tesis sin hacer un trabajo de revisión comparte racionalidad con esperar que Johansson se materialice a nuestro lado por una fluctuación cuántica. [Ficha de la actriz en IMDB, una de las mejores bases de datos para estudios de cinematografía]

Factores Críticos para una Tesis Doctoral

Lo admito, he hecho una introducción muy larga (¡caramba, no he respetado un CSF para blogs!), pero le tenía ganas a la teoría de Acemoglu y Robinson.

Una vez se supone que tenemos una idea, aunque sea intuitiva, de qué significa la teoría de los CSF, vamos a intentar establecer cuáles podrían ser estos CSF para una tesis doctoral.  Aquí va mi propuesta:

  1. Estructura del trabajo académico
  2. Estado de la cuestión

Oigo un intenso rumor de protestas. Que si lo importante es el objeto de estudio, que si las metodologías, que si el marco teórico, … Lo admito, todas estas protestas tienen razón.

En concreto, el objeto de estudio y la metodología son FUNDAMENTALES. Yo también se lo digo así a mis alumnos, y lo digo porque creo en ello. Pero todo esto no es, en mi opinión, lo que marca la diferencia, porque esto, por suerte esto está muy bien establecido. A los estudiantes de un Máster o de un Programa de Doctorado, no paramos de insistirles en ello.

Ahora bien, una cosa es que algo sea imprescindible, y otra que sea el CSF que estamos buscando; creo que son cosas diferentes por raro que parezca. Tal vez podríamos equiparar esto a la importante diferencia filosófica entre condición necesaria versus condición suficiente.

Volvamos a nuestro tema: ciertamente, es imprescindible elegir un buen objeto de estudio y una metodología que conecte con ella. De hecho, los tribunales de tesis suspenderán un trabajo si ambas cosas (a) no están bien establecidas y (b) no están bien conectadas.  Pero, concretamente, ¿qué necesitamos sobre?:

  • ¿El objeto de estudio?: Ideas interesantes
  • ¿La metodología?: Ideas operativas

Sin llevar a cabo un estado de la cuestión mediante una revisión sistemátizada que nos aporte ideas potentes y creativas solo queda esperar que alguna fluctuación cuántica reprograme nuestro cerebro de forma espontánea y nos proporcione esas ideas interesantes y operativas que no hemos sabido ir a buscar. Pero temo que sería igual que confiar que una fluctuación cuántica haga que Scarlett Johansson se materialice espontáneamente en la cafetería de la universidad. Yo no confiaría mucho

En cuanto a la estructura. La manera más compacta de expresar la importancia de elegir una buena estructura es decir que la forma genera contenido. Si eres capaz de imaginar una estructura realista, racional y viable, saldrás adelante y llenarás esa estructura de contenidos. En cambio, si la estructura de tesis o de investigación que imaginas es muy enrevesada, es difícil que la investigación prospere. Una estructura teórica actúa como un mapa imaginario, si lo has desarrollado bien te guía sino, te extravía

En los siguientes apartados intento desarrollar un poco más mi propuesta para estos dos CSF.

El Estado de la Cuestión: la revisión Sistematizada

Antes de investigar hay que estudiar. Es la simple verdad que muchas tesis fracasadas han ignorado. Volvamos al principio. Suponiendo la elección de un buen objeto de estudio, investigar significa casi siempre (al menos) estas tres cosas: (1) diseñar algún sistema de análisis, (2) aplicarlo y (3) discutir los resultados.

Ahora bien, resulta que, si eres un joven investigador careces de experiencia por definición, y resulta que tanto para diseñar el sistema de análisis como para aplicarlo necesitas una creatividad y una capacidad crítica para la que todavía te estás entrenando.

De modo, que en nuestro ámbito, tenemos una contradicción aparente. Conseguir ideas interesantes, pese a ser novato en la investigación, solamente lo puedes conseguir de forma segura y dorecta a través de la realización de un estado de la cuestión, y para hacerlo necesitas hacer antes un estudio de análisis de la mejor producción científica en ese ámbito o intersección de ámbitos (más probable).

La cuestión es que este estudio debe ser sistemático. De lo contrario, podemos tener problemas. Si el estudio de revisión no es sistemático no podemos alegar que sabemos lo que tenemos que saber para poder hacer nuestro trabajo de investigadores. 

Otro motivo por el que se necesita una revisión sistemática es porque los tribunales de evaluación pueden pasar por alto algunas cosas, pero nunca pasarán por alto que el investigador haya ignorado trabajos relevantes anteriores. No hay nada que soporte menos un evaluador que encontrarse un discurso desfasado sobre algún tema o falsas novedades. Por decirlo de una forma muy simple: no soportan las investigaciones que descubren la rueda.

Por tanto, la revisión sistemática sirve para:

  • Conocer la corriente principal en nuestro campo de investigación, y de este modo partir de la mejor base posible.
  • Obtener ideas, modelos y conceptos que nos ayudarán en nuestra investigación.
  • Identificar estudios y sus resultados en nuestro campo.
  • Hacer una investigación basada en logros anteriores, lo que es la marca de la ciencia real, que es acumulativa por definición.
  • Tener una potente base de ideas que nos permita ser sofisticados y creativos, incluso críticos en el campo que queremos investigar.
  • Identificar huecos en la investigación que pueden ser oportunidades para nosotros.
  • No repetir investigaciones ni presentar como novedades cosas ya investigadas.
  • Finalmente, pero no menos importante, para poder incorporar un apartado de estado de la cuestión en nuestra tesis, que será crucial para la credibilidad de la misma.

Una revisión sistemática merece este nombre cuando cumple al menos tres condiciones:

  • Utiliza bases de datos académicas como fuente principal (en lugar de confiar en los libros que por casualidad hemos encontrado en nuestra librería favorita o en el mostrador de nuestra biblioteca)
  • Hace explícitos cuáles han sido los criterios de inclusión (y si es el caso, de exclusión) para seleccionar las obras que han formado parte del corpus de análisis
  • Proporciona datos para replicar nuestro estudio de revisión, lo que equivale en el caso de las tesis de Humanidades y Ciencias Sociales, al menos a identificar las bases de datos y, por tanto, las fuentes utilizadas, y los descriptores o las palabras clave  que hemos utilizado.

Saber en detalle cómo se hace una revisión sistemática es otra cuestión, que los interesados pueden ver aquí con cierto detalle. Pueden examinar también la página de resultados que genera el buscador interno de este sitio con la palabra clave tesis.

La Estructura de la Tesis

Por último, algo que también llevo observando desde hace tiempo. Hay una especie de estructura canónica en las tesis de éxito. Al menos en el sector que mejor conozco, a saber, las tesis en el campo de las Humanidades y las Ciencias Sociales. Lo que quiero decir es que la mayoría de tesis que he conocido de primera mano (director, co director o miembro de tribunal) y las que he consultado para mis trabajos, mantienen una estructura que no es aparente a primera vista, pero que con un poco de entrenamiento se puede reconocer.

Es la que mostramos a continuación, donde los nombres de las secciones son funcionales, cada tesis concreta pondrá los que sean en cada caso (por eso no fácil de reconocer):


  • Introducción
  • Estado de la cuestión
  • Objeto de estudio
  • Sistema de análisis
  • Resultados
  • Discusión y Conclusiones
  • Bibliografía
  • Anexos

Ya hemos dicho que las anteriores secciones no son, necesariamente, los nombres de los capítulos. Salvo el de Introducción y Conclusiones, los demás capítulos tendrán los títulos que corresponda en cada caso. Por tanto las denominaciones “Estado de la Cuestión” y siguientes son nombre funcionales.

Por ejemplo, donde arriba pone “Estado de la Cuestión” y “Sistema de Análisis”, en la tesis concreta aparecerán los nombres que correspondan, como “La Teoría de la agenda setting” o “Análisis del contenidos de telenoticias”, etc.

Ahora, para no confundirnos, déjenme destacar las cuatro partes clave, retomando los nombres funcionales:


  • Estado de la cuestión
  • Objeto de estudio
  • Sistema de análisis
  • Resultados

Vamos a revisarlos, aunque sea someramente: en primer lugar, ya hemos dicho que toda tesis de éxito necesita llevar a cabo una revisión sistemática de su campo. Estos resultados los trasladará después a un capítulo de Estado de la Cuestión.

Después, necesitará determinar bien o elegir con precisión un Objeto de Estudio, aquello que será examinado, testado, medido, analizado, etc. Necesitará desarrollar alguna forma de examen, test, medición o análisis, o sea, en términos funcionales, un Sistema para Analizar ese objeto de estudio (la famosa metodología), ya que ha decidido conocerlo. Por último, se supone que lo aplicará y obtendrá Resultados.

Si nos damos cuenta, al planificar una estructura como la anterior, estamos diseñando también una investigación basada en fases realistas y viables porque corresponde con las tres fases universales de cualquier proyecto: Análisis, Diseño, Implantación. Veámoslo en la tabla siguiente:

NFaseSecciones o Capítulos
1AnálisisEstado de la Cuestión
2DiseñoSistema de Análisis
3ImplantaciónResultados

El último aspecto que cabe considerar en cuanto a la estructura es que las tesis además de ser de calidad, deben parecerlo. Un factor muy poderoso en este apartado es la relación que debe haber entre la Introducción y las Conclusiones, aspecto tratado con detalle en otra entrada de este sitio.

Conclusiones

Hemos visto que ante un objetivo dado nos podemos perder dando vueltas sobre temas poco resolutivos o intentando solucionar aspectos que tienen poca incidencia en el éxito final. La teoría de los CSF nos previene sobre esto y nos dice que, si somos capaces de identificarlos, en realidad hay unos pocos factores que influyen en el éxito.

En esta entrada hemos presentado nuestra propuesta para el caso de las tesis en Humanidades y Ciencias Sociales. Y nos hemos concentrado en las revisiones sistemáticas y la estructura de la tesis, a la vez que hemos procurado ofrecer algunas ideas sobre estos aspectos.

Referencias

Aprovechamos una entrada anterior sobre temas relacionados y remitimos a ella al lector interesado con 26 referencias muy centradas en estos temas, articulada por bloque temáticos:

Cómo se hace una tesis: bibliografía reciente

Por cierto, si quieren saber de un buen Máster o Programa de Doctorado en Comunicación Social para el curso que viene, a ver qué les parecen éstos:

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Másters y Doctorados en Comunicación Social – UPF