6 Interacciones para convertir Facebook en un eficaz agregador de información: guía para periodistas y curadores de contenidos

Facebook, además de ser la red social más importante del planeta, puede ser uno de los mejores agregadores de información de actualidad si se configura de forma adecuada. Sin embargo, mientras sus funciones como red social son bastante conocidas, no sucede lo mismo con su faceta de agregador.

En todo caso, sin realizar ciertas interacciones o adaptaciones en nuestro perfil de Facebook, es difícil, por no decir imposible, apreciar todas las funciones que esta plataforma puede proporcionar. Debido a esto, posiblemente muchos profesionales de la comunicación y de la documentación están infrautilizando esta valiosa herramienta.

Es importante señalar que los agregadores, al menos aquellos que funcionan como Facebook (también es el caso de Flipboard y de Medium) se comportan en realidad como algo más. En la práctica, son auténticos sistemas de búsqueda predictiva, porque añaden a nuestra página de noticias información útil sin necesidad de que hagamos ninguna búsqueda por palabras clave.

Para esta guía, hemos adoptado como background las necesidades características de un comunicador, un periodista, por ejemplo. O de un documentalista, un curador de contenidos, por ejemplo. Naturalmente, los pasos son los mismos para cualquier tipo de usuario.

6 Interacciones básicas en Facebook para convertirlo en agregador de información


A continuación, mostraremos las interacciones básicas que podemos llevar a cabo en nuestra cuenta para hacer de nuestra página de inicio en Facebook un potente agregador de información.

Cabe señalar que el primer efecto que tendrá esta transformación es que dejaremos de ver parte de los mensajes que antes procedían de nuestros contactos personales (amigos o familiares) para dar paso a informaciones más profesionales. Por supuesto, no perdemos ningún contacto, y siempre podremos acudir a sus páginas para ver sus publicaciones. 

Dicho de modo caricaturesco: donde antes teníamos tal vez las fotografías de las vacaciones de un familiar (o de las divertidas andanzas de su gatito) ahora tendremos noticias de medios de comunicación.

Las seis interacciones que podemos activar en Facebook, y que examinaremos a continuación, son las siguientes (se puede ir directamente a ver cada interacción con un clic en el enlace correspondiente):

Después de examinar estas interacciones, dedicaremos dos breves apartados a cuestiones como: 

1. Ver primero

La primera y más decisiva acción consiste en decirle a Facebook qué publicaciones queremos “ver primero”. Para ello, debemos acceder a alguna fuente de información de calidad que consideremos que puede formar parte de nuestro perfil de intereses.

Una vez identificada, procedemos como se muestra a continuación en las capturas siguientes, tomando en este caso el ejemplo de la página BBC Mundo.

En primer lugar, localizamos los dos botones que mostramos a continuación, situados inmediatamente debajo de la cabera de la página en cuestión, en la izquierda, para poder hacer clic en Me gusta

Facebook: BBC Mundo
Botones para activar el seguimiento de un medio de comunicación en Facebook

Entonces se activan los botones (el primero cambia a Te gusta) y ya podemos hacer clic en el segundo botón, Siguiendo:

Las dos acciones iniciales para seguir a una fuente de información

Entonces, en las opciones desplegables del botón Siguiendo, debemos seleccionar Ver primero:

Ver primero en Facebook
Al seleccionar Ver primero, empezaremos a tener las informaciones de un medio de forma destacada en nuestra página de inicios de Facebook

Lo que hemos hecho con esta primera acción es enviar a Facebook una de las 6 principale señales, seguramente la más importante, sobre nuestras preferencias temáticas. 

Si repetimos esta acción con otras fuentes, cada vez Facebook tendrá una mejor comprensión de nuestros intereses y, lo que es más importante, cada vez, la página de inicio de nuestro perfil en Facebook contendrá informaciones más útiles para nosotros.

A partir de ahora, las publicaciones de aquellas fuentes que hayamos señalado de esta forma aparecerán primero en la lista de novedades de nuestra página, y además estarán identificadas con una estrella de color azul, como muestra este ejemplo, en este caso procedente del prestigioso Portal de la Comunicación InCom-UAB  por haber sido marcada en su momento como Ver primero:

Un ejemplo de noticias destacada, en este caso de un Portal dedicado a la Comunicación. Un frase informativa en la parte superior y una estrella destacada nos recuerdan esta elección.

De este modo, es posible destacar hasta 30 fuentes distintas. Esto no significa que “solamente” veamos informaciones procedentes de 30 fuentes.

Por un lado, parece lógico que si queremos destacar fuentes, esto tenga algún límite, de lo contrario, perdería sentido: si todo es destacado, entonces, nada lo es.

Otra cosa es que deban ser exactamente 30. No sabemos si responde a alguna clase de optimización o es una simple forma de ahorrar recursos de computación por parte de Facebook.

Un ejemplo de sugerencia de publicación basada en el perfil de interacciones del usuario.

En todo caso, en nuestra página seguiremos viendo además otras fuentes en función del algoritmo de Facebook. En concreto, seguiremos viendo informaciones del resto de publicaciones que estamos siguiendo, más aquellas que Facebook asocie claramente con nuestros intereses, inferidos también con base en algunas de las interacciones siguientes.

2. Me gusta

Dado que, progresivamente, nuestra página de inicio tendrá cada vez más informaciones interesantes destacadas, lo lógico es que la segunda acción (y, por tanto, la segunda clase de señales) que enviemos a Facebook sobre nuestros intereses sea hacer clic en Me gusta. Ahora bien, siempre que, (1) hayamos revisado antes la información y (2) nos parezca útil.

Al pie de cada entrada o noticia tenemos diversas opciones de interación.

3. Compartir

La tercera acción evidente es que, si además de encontrar que la fuente (1) es fiable y de (2) interés, juzgamos que (3) puede tener utilidad para otros miembros de la red, entonces obviamente, podemos compartirla.

Como vemos, para compartir, proponemos tres condiciones. Se trata de que, no solamente cumpla las dos que vimos para hacer Me gusta, sino que además consideremos que es una información útil para las personas con las que compartimos los contactos de nuestra red.

4. Comentar

Algunos curadores considerarán que comentar debe ser, en realidad, una acción anterior o paralela a compartir. Puede ser. En nuestra forma de concebir el uso de Facebook, sin embargo, es aún un grado superior de interés, por eso la presentamos después.

La lógica para nosotros sigue siendo exactamente la misma: una progresión de interés. Si una información cumple las tres condiciones ya vistas y, además (4) nos motiva lo suficiente como para añadir un comentario, seguiremos aportando señales inequívocas al algoritmo de Facebook.

Como supondrá el lector, cabe esperar de periodistas y de curadores de contenidos que los comentarios sean educados y constructivos, que añadan alguna información o dato, o que amplíen la información, etc., o simplemente, que feliciten a los autores, pero que sean siempre comentarios de alguna utilidad, objetiva o subjetiva. Nunca destructivos ni agresivos, aunque incluyan observaciones críticas.

5. Guardar

Podemos guardar noticias en nuestra cuenta de Facebook.

La penúltima acción que podemos hacer es Guardar noticias en nuestro espacio personal. Esta acción, además de permitirnos tener a mano posteriormente las informaciones así guardadas, es evidente que actúa como una señal más para adiestrar al algoritmo de Facebook.

Haciendo clic en las opciones que tenemos a la izquierda de nuestra página de inicio, podemos recuperar la lista de los artículos guardados:

6. Publicar

La última acción, pero no la menos importante, consiste en publicar información en nuestro perfil y hacerla pública, cosa que vemos en la siguiente captura, en la que hemos utilizado, en este caso, la opción de copiar y pegar la URL de un artículo de nuestro interés, en este caso de la prestigiosa publicación Smashing Magazine.

En este caso, hemos dejado la URL para mostrar la lógica de la acción, pero una vez que Facebook ha descargado la información, podemos editar esa parte con un comentario por nuestra parte:

El resultado se muestra en la siguiente captura:

Configuraciones

Desde las opciones de configuración siempre podremos revisar qué fuentes estamos siguiendo y editarlas. En la captura siguiente vemos la lista de las publicaciones con las que interactuamos de forma más frecuente, y por tanto son las que solemos ver en nuestra página de inicio. Podemos eliminar fuentes que estamos siguiendo (destacadas con estrellas) o añadir otras.

Además de las preferencias generales, disponemos de opciones adicionales en cada una de las informaciones que llegan a nuestra página de inicio:

Ética de la agregación

Llevar a cabo la serie de 6 acciones concretas que hemos mostrado nos permitirán diseñar un sistema de agregación e incluso de apoyo a actividades de curación sumamente potente. No obstante, a los criterios profesionales debemos añadir los criterios éticos que, en el caso de periodistas y curadores deben ir unidos y que ya hemos ido comentando. A modo de resumen, y a riesgo de ser reiterativos, son los siguientes:

  • No debemos seleccionar fuentes sin conocerlas previamente. Si descubrimos una fuente nueva para nosotros, debemos examinarla antes de incorporarla a nuestro repertorio. Cuanto más sensibles sean las informaciones, más debemos asegurarnos de su calidad. Lo lógico sería revisar varias de sus entradas e incluso visitar su página web y proseguir allí la inspección, revisando también su página de créditos. Si tenemos dudas, podemos ampliar información buscando en Google. 

  • No debemos hacer “me gusta” en informaciones que no hayamos revisado y valorado previamente.
  • Con mayor motivo, no debemos compartir informaciones que no hayamos revisado, aún con más atención si cabe, puesto que vamos a colaborar a su difusión.

  • Cuanto más sorprendente sea la información, más evidencia y más revisión necesitaremos antes de propagarla. Lo mismo se puede decir, y con mayor motivo, si la información es sensible: si afecta al honor de las personas, por ejemplo o si puede herir sensibilidades.
  • Siempre podemos añadir comentarios a una información, pero la regla principal es que tales comentarios sean útiles y en todo caso siempre constructivos, aunque incluyan alguna crítica. Por supuesto, siempre deben ser educados.

Nos hemos referido a periodistas y curadores para apelar expresamente a su responsabilidad profesional, especialmente destacada debido a su potencial influencia; pero esperamos que se entienda que se trata de normas que deben afectar a todos los ciudadanos, justamente en la medida en que sus acciones sean públicas.

Discusión y Conclusiones

Hay otras cuestiones que enseguida nos pueden preocupar como la privacidad, por un lado, y el efecto burbuja informativa o cámara de eco por otro.

Podríamos decir que son cuestiones que no afectan al núcleo de lo expuesto aquí. Pero no queremos cerrar esta entrega sin hace al menos varias consideraciones, sin perjuicio de desarrollarlas en posteriores trabajos

Privacidad

  1. Facebook proporciona toda clase de ajustes para que cada usuario decida qué desea que sea público respecto de su perfil y de su actividad, incluyendo sus publicaciones. Además, una regla elemental aquí es la siguiente: si no deseas que alguien conozca determinada información, no la publiques. Lo contrario es sencillamente absurdo.

  2. Si tenemos una seria preocupación por nuestra capacidad para diferenciar en cada momento entre aquello que queremos que sea conocido o no en las redes, el consejo solamente pude ser no usar Facebook. 

  3. Existe otra dimensión y consiste en el uso que puede hacer Facebook de su big data. La prueba de la importancia de este aspecto es la determinación de la Unión Europea por monitorizar las prácticas de esta clase de grandes empresas.
  4. Las empresas, grandes o pequeñas, están obligadas a aplicar una serie de regulaciones muy exigentes gracias a la normativa legal que les afecta. Hay un sano, necesario y continuo debate en este aspecto.

  5. Este debate, y esta monitorización son importantes. Como ciudadanos conscientes, podemos formar parte del lobby virtual que presiona para que esta regulación siga siendo efectiva y para que se persigan y se sancione a las empresas que la incumplen.

  6. Hay aún otra dimensión de esta cuestión. Es una pregunta que podemos hacernos: ¿cuánto sabe Facebook de nosotros? Evidentemente, muchas cosas. Aquí de nuevo, hay que hacer algunas consideraciones elementales. En primer lugar, nadie de manera personal, ni el propio Zuckerberg, sabe nada en realidad de nosotros.

  7. Facebook tiene 1.200 millones de usuarios activos. Cuando decimos que Facebook sabe muchas cosas de nosotros no hemos de imaginar a alguien en Facebook chismorreando y conociendo todo de nuestra vida. No veo cómo podria ser así. Es en realidad un cuestión anónima, de big data. Ya sabemos que nada es gratis en esta vida.

  8. Lo que tiene escaso sentido es tratar el problema como si alguien no obligara a usar Facebook y además nos obligara a poner en nuestra cuenta informaciones en contra de nuestra voluntad. En este aspecto, sigue siendo válido lo señalado en el punto anterior: si no queremos añadir bits a esa masa de big data, no usemos Facebook.

Burbuja informativa

  1. El efecto cámara de eco es un problema real muy importante, y que es imposible de soslayar, por más que aquí no podemos ocuparnos como se merece el tema. No obstante, sí podemos señalar que es una responsabilidad personal elegir las fuentes a la que queremos exponernos, y por tanto, debemos procurar que haya una mínima diversidad en ella.
  2. Esto está en nuestras manos: si en lugar de seleccionar fuentes de odio o de teorías conspirativas, seleccionamos periodismo de calidad, resultará que ya estamos seleccionando, a la vez, una razonable fuente de diversidad. Los mejores medios de comunicación se caracterizan por dar voz a diferentes visiones de un mismo tema. También por no eludir determinadas noticias, aunque puedan contradecir su línea editorial.

  3. Por último, otro aspecto sumamente interesante es el siguiente: tal vez, el futuro competidor de Google que le arrebate su lugar privilegiado no será otro buscador, sino una red social como Facebook que es capaz de llevar a cabo son sorprendente eficacia búsquedas predictivas. En este caso, estaríamos ante la posibilidad que una parte de la conducta de búsqueda, que tiene por destino a Google, se esté transformando en una conducta de selección y agregación. Una conducta en la cual no hace falta ir a buscar la información, porque es ésta la que viene a nosotros.

Para saber más

Sobre privacidad y efecto cámara de eco

Páginas de ayuda oficial de Facebook