Cualidades de un trabajo académico ·1a Parte: Estructura, Fundamentación, Consistencia y Conectividad

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Componentes de calidad de un trabajo académico.
Componentes de calidad en trabajos académicos

¿Qué cualidades pueden otorgar (o arrebatar) la excelencia a un trabajo académico? Nosotros creemos que, si elegimos las que sean a la vez más importantes y más generales, entonces encontramos las siguientes:

Una vez enumeradas, hay al menos tres preguntas que parece oportuno hacerse sobre ellas:

  • ¿A qué se refieren estas cualidades? Principalmente al trabajo tangible, a la memoria, en concreto, y no solamente a la investigación en sí, como explicaremos enseguida.
  • ¿Por qué estas siete y no otras? Porque son a la vez muy importantes y muy generales. Esto último significa que se trata de cualidades que son independientes del tipo de trabajo o de su ámbito específico, con lo cual, al tratar precisamente estas cualidades y no otras estamos abarcando una enorme gama de situaciones. Por supuesto, ninguna lista como esta implica que no pueda haber otros componentes de importancia. Esta lista no cierra la puerta a nada. Recuperando el viejo juego de palabras, aunque creemos que son todas las que están, es probable que no estén todas las que son.
  • ¿Cuál es su significado? Son cualidades que se manifiestan en la memoria final de la investigación, pero deben ser tenidos presentes desde el diseño de la investigación. Como varios componentes, en especial la Fundamentación, la Transparencia y la Trazabilidad, son imposibles de incorporar a la memoria si no se tuvieron en cuenta desde el inicio, resulta que deben influir al propio diseño y ejecución consiguiente de la investigación. Obsérvese que aquí no tratamos las cualidades de una buena investigación como tal, a saber: la fiabilidad, la validez interna y externa y la relación entre objeto de estudio, objetivos y resultados. Estas cualidades debemos darlas por supuesto a efectos de esta serie, ya que está centrada en las cualidades de la memoria en sí misma como objeto tangible, que es lo que va a ser evaluado en definitiva.

Dicotomía investigación – memoria

Diagrama de la Relación Investigación-Memoria, y las cualidades que afectan a amba

Relación Investigación-Memoria, y las cualidades que afectan a ambas. Fuente: elaboración propia

Para entender mejor estas cualidades, lo primero que nos interesa es ocuparnos de una interesante dicotomía que muchas veces pasamos por alto, la que se refiere a la existe entre la memoria o documento donde la presentamos, y la investigación en sí misma.

La idea esencial es sencilla, un artículo de revista científica, un Trabajo de Final de Máster o una Tesis doctoral se supone que son lo que son porque detrás tienen una investigación. Es a este documento de presentación final donde la presentamos al que llamamos memoria para poder usar una denominación genérica.

¿Por qué separamos las dos cosas?

Es perfectamente posible llevar a cabo una buena investigación y, en cambio, presentar los resultados de una forma lamentable, hasta el punto que la invalide a ojos de los evaluadores.

Por ejemplo, tal vez los autores de un artículo ignoran la estructura más recomendada para los mismos y tienen problemas en la evaluación, incluso el trabajo les puede ser rechazado, sin que se pueda decir que la investigación en sí tenga problema alguno. Aquí tendríamos un caso claro de separación investigación/memoria.

Por supuesto, lo contrario a la situación del ejemplo anterior también es cierto, ya que una investigación mediocre puede presentarse de un modo formalmente tan impecable e incluso tan brillante, que consiga un gran reconocimiento en las evaluaciones.

Lo ideal y lo que defendemos aquí es que se debe perseguir la excelencia en ambas componente, pero para esto es necesario, precisamente, reconocer que existe esta dicotomía.

Una aplicación específica: el caso del artículo científico

Una forma especialmente insidiosa de ignorar esta separación y que afecta a los autores noveles consiste en querer abordar directamente la escritura de un artículo científico. Si tenemos en cuenta la dicotomía señalada, nunca deberíamos hacer tal cosa.

En su lugar, primero deberíamos planificar la investigación, ejecutarla en todas sus fases, y solamente cuando la hemos completado, y hemos reunido todos los datos, tabulados, analizados, sintetizados, etc. y los hemos volcado en una memoria tan amplia como sea necesario, de 20, 30, 50 o 100 páginas, por decir algo, es cuando nos podemos proponer escribir la destilación de la misma, por ejemplo, en forma de artículo científico de 10 o 15 páginas o de cualquier otro formato, como el de una comunicación a un congreso, etc.

En este caso, esta memoria amplia o documento-máster es donde se recoge in extenso todos los aspectos de la investigación, sin el miedo a exceder la extensión de un artículo típico que suele estar entre las 5.000 y las 8.000 palabras. Aquí también podremos añadir el resultado de la revisión bibliográfica que hemos llevado a cabo de forma previa o en paralelo, ya sea de tipo sistematizada o no según los objetivos perseguidos, aunque nunca nos cansaremos de recomendar la aplicación de cuantos rasgos de sistematización sean posibles.

De un documento-máster como este, donde tenemos la investigación al completo, con todos sus datos, muchos de los cuales tendremos que sintetizar cuando la demos a conocer, es mucho más fácil derivar el trabajo de síntesis que será el futuro artículo. Este puede estar precedido tal vez por una comunicación si aplicamos uno de los ciclos de vida característicos en la comunicación de una investigación con riqueza y calidad suficientes.

En este modelo, lo que producimos como resultado directo de la investigación es lo que llamamos la memoria-máster o documento-máster, después, de este podremos derivar otras memorias mucho más reducidas, las que corresponden a las comunicaciones y los artículos.

La idea en esencia la recoge el siguiente diagrama, donde vemos que como resultado de una investigación, se ha producido una memoria-máster, de la que podemos derivar posiblemente una comunicación y un artículo.

La diferencia memoria-investigación se puede extender a un modelo de producción de artículos de calidad
La relación memoria-investigación se puede extender a un modelo de producción de comunicaciones y artículos de calidad

Pero están entrelazadas

Sin embargo, investigación y memoria están estrechamente entrelazados, ya que, en concreto, cualidades muy importantes que debe exhibir una memoria de calidad, como la Fundamentación, la Transparencia y la Trazabilidad, son imposibles de incorporar a la memoria si no se han tenido en cuenta en la investigación.

Por este motivo, debemos dar por supuesto que tratamos de trabajos cuyas investigaciones de base son sólidas y están convenientemente apoyadas en el triángulo que garantiza tal cosa, a saber: la adecuada relación entre objeto de estudio, objetivos y metodología. También son rasgos necesarios, la fiabilidad y la validez interna y externa. Pero una vez más, nos limitamos a recordarlos sin entrar en ellos en esta ocasión.

Componentes comunes a todo tipo de trabajo académico

Más arriba, hemos indicado que las cualidades que afectan exclusivamente al diseño de la investigación las damos por supuesto en esta serie, a fin de poder concentrarnos en la memoria, esto es en la tesis doctoral o en el trabajo de final de máster (o en el artículo científico, en muy gran medida).

Por tanto, en este trabajo nos vamos a centrar en los componentes de una memoria de calidad que creemos afectan a cualquier tipo de investigación con independencia de su objeto de estudio y metodología utilizada.

Cita: "Estructura, Fundamentación, Consistencia, Conectividad, Transparencia, Trazabilidad, Persuabilidad"
Principales componentes generales de calidad de un trabajo académico

En concreto, hemos intentado seleccionar los componentes que son comunes a cualquier clase de trabajo académico entendido en su plasmación tangible, ya sea como artículo, trabajo de final de máster o tesis doctoral, por mencionar tres muy importantes.

En este sentido, no deberíamos dejarnos influenciar por el hecho de que hablamos de tres tipos de trabajo con escalas de tamaño muy distintas. Ciertamente, un artículo científico suele tener una extensión que se mide en una o dos decenas de páginas, mientras que las tesis doctorales suelen tener algunos centenares y los trabajos de final de máster varias decenas y rozando a veces el centenar.

Pues bien, todas estas escalas se ajustan por igual, según creemos, a las 7 cualidades que hemos identificado como las más significativas para generar trabajos académicos de calidad y de las que enseguida diremos cosas más concretas de cada una de ellas.

Como sea, vamos a examinar el significado de estas cualidades y, sobre todo, cómo conseguirlas. En esta primera parte revisaremos las 4 primeras. Las otras 3 serán objeto de una próxima entrega en la que añadiremos también la bibliografía que hemos manejado en los últimos años sobre estos temas.

Cualidad 1: Estructura

Icono que representa la estructura de un trabajo académico.

¿Cómo la definimos?

En un trabajo académico, entendemos por Estructura la clase de elementos, tales como secciones o capítulos que forman parte del mismo y su disposición y ordenación como parte del todo.

A su vez, las dos cualidades principales de una buena estructura son la claridad y la adhesión a buenas prácticas o a la normativa que le afecte, en su caso. Ambas cosas facilitan el análisis y la interpretación del trabajo.

¿Cómo la alcanzamos?

Una estructura clara separa de forma nítida los componentes en sus unidades lógicas, así como los sitúa en el orden que facilita su comprensión. Se da la circunstancia de que el mundo académico dispone de buenas prácticas en este sentido, por lo cual, la adherencia a las mismas, nos proporciona este resultado.

La estructura más general y más clara posible de un trabajo académico tiene tres partes:

  • Introducción
  • Resultados
  • Conclusiones

No obstante, esta estructura es demasiado genérica y necesitamos desarrollarla un poco más. Para artículos de revista científica (aunque se puede extrapolar a otros tipos de documentos académicos), existe una estructura también muy general, ampliamente recomendada, denominada IMRyD que es la siguiente:

  • Introducción
  • Metodología
  • Resultados y Discusión

No obstante, esta estructura es solamente el núcleo del artículo, ya que la estructura completa suele ser más amplia, como en este modelo (en el que destacamos el cumplimiento de IMRyD):

  • Título
  • Resumen
  • Introducción
  • Antecedentes
  • Metodología
  • Resultados y Discusión
  • Conclusiones

Por otro lado, muchos trabajos académicos deben mostrar adhesión o cumplimiento con recomendaciones o normativas específicas. Por ejemplo, si se trata de un artículo de revista es posible que la revista a la que queremos enviarlo proponga una estructura más concreta o que detalle aspectos de contenido de la Introducción, o del resumen, etc.

Por último, otros trabajos, como tesis doctorales, suelen requerir un número mayor de componentes y además deben cumplir la normativa, no solo en cuanto a estructura sino también en cuanto a otros aspectos de presentación, de la Universidad o Departamento donde vaya a ser defendida.

En el caso de los trabajos académicos tales como tesis doctorales o de final de máster, una estructura muy utilizada es la siguiente:

  • Título
  • Resumen
  • Introducción
  • Marco teórico y/o estado de la cuestión
  • Casos u objeto(s) de estudio
  • Metodología
  • Resultados y Discusión
  • Recomendaciones
  • Conclusiones
  • Anexos
  • Bibliografía

Por tanto, podemos concluir en este apartado, que la mejor forma de cumplir criterios de calidad en este componente debemos adherirnos o bien a una estructura como IMRyD o bien a una estructura similar, y siempre adoptando la normativa según el contexto.

Cualidad 2: Fundamentación

Es evidente que un trabajo académico, sea del tipo que sea, debe estar fundamentado, pero aquí nos referimos a la regla de oro de la fundamentación: la que se apoya y, así lo demuestra con todas las consecuencias, en antecedentes y trabajos e investigaciones anteriores sobre el mismo tema. Es la regla de oro, porque está basada en el núcleo mismo de la ciencia: su naturaleza acumulativa.

¿Como la definimos?

En un trabajo académico, entendemos por fundamentación la cualidad consistente en identificar, interpretar, utilizar y aplicar los resultados de investigaciones relevantes anteriores llevadas a cabo en el mismo ámbito (o intersección de ámbitos) del trabajo considerado.

¿Cómo la alcanzamos?

La única forma segura, y a la vez la más eficiente para alcanzar una adecuada Fundamentación, es mediante la realización de un estado de la cuestión antes, o al menos en paralelo, a las primeras acciones de diseño de la investigación.

A su vez, la metodología más apropiada en este caso, es la revisión sistemática, o sistematizada. Esto significa que si queremos asegurar la consistencia y solidez de un estado de la cuestión, aplicar principios de las revisiones sistemáticas será de una enorme ayuda.

Por supuesto, puede hacerse un muy buen estado de la cuestión utilizando procedimientos tradicionales, esto es, sin aplicar la mencionada revisión sistematizada, pero siempre corremos el riesgo del sesgo, no podremos justificar que hemos hecho lo posible por evitarlo.

Investigadores muy experimentados, honestos y con una excelente conocimiento de su campo es difícil que caigan en sesgos graves, pero el lector del trabajo, y no digamos los evaluadores del trabajo, no tienen porqué conocer el perfil del investigador ni confiar en sus cualidades.

Además, en algunos de los trabajos que consideramos aquí, el autor es por definición un investigador novel, por tanto, necesita demostrar que ha llevado a cabo, por ejemplo, la selección de autores para el estado de la cuestión de una forma no sesgada por preferencias personales, o que no se ha limitado a los que confirman sus creencias.

Por tanto, lo más conveniente, sobre todo en trabajos que deben superar una evaluación formal, consiste en aplicar, en lo que sea posible, las propiedades de las revisiones sistemáticas, si usamos trabajos con resultados cuantitativos, o sistematizadas si utilizamos trabajos cualitativos o nos interesan principalmente aspectos teóricos y conceptuales sobre el ámbito del que queremos presentar el estado de la cuestión.

Componentes de una revisión sistematizada

Aquí no trataremos en detalle las características de una revisión sistematizada, pero sí queremos recordar los cuatro componentes principales de la misma:

  • Búsqueda: corresponde aquí definir las ecuaciones de búsqueda y utilizar principalmente (aunque no exclusivamente) bases de datos académicas, para evitar sesgos en la formación del banco de documentos.
  • Evaluación: los documentos encontrados de las fuentes utilizadas (bases de datos, p.e.), deben ser evaluados en función de criterios de inclusión y exclusión para justificar aquellos que finalmente pasarán a formar parte del banco de documentos.
  • Análisis: solamente un procedimiento de análisis sistemático, es decir, aplicado a todos los documentos del banco por igual garantiza la ausencia de sesgo y minimiza posibles omisiones o errores.
  • Síntesis: aquí corresponde proveer un procedimiento de síntesis de los resultados que hemos encontrado en el banco de documentos, a fin de garantizar que el estado de la cuestión responder con fidelidad al grueso de la investigaciones significativas realizadas anteriormente y directa o indirectamente relacionadas con nuestra investigación.

Por supuesto, estas cuatro componentes, que son fases a la vez, deben estar orientados por los objetivos de la investigación. Esto es, para poder poder las ecuaciones de búsqueda y las fuentes de forma adecuada, antes hemos de tener presentes los parámetros principales de nuestra investigación.

Cualidad 3: Consistencia

¿Cómo la definimos?

La consistencia es la cualidad que exhibe un trabajo académico cuando carece de contradicciones.

El aspecto probablemente más decisivo de un trabajo académico es la consistencia, esto es, la ausencia de contradicciones. Una contradicción, en sentido fuerte, es afirmar una cosa y su contraria a la vez. Por eso, una contradicción en un trabajo académico, como en cualquier clase de razonamiento, invalidaría este trabajo, así como invalidaría este razonamiento.

Dicho de otro modo, no podemos pedir que nadie de crédito a nuestro trabajo si caemos en contradicciones. Otra cosa es que posiblemente no caeremos en contradicciones fuertes, como la señalada (afirmar una cosa y su contraria) en relación a la tesis principal de nuestro trabajo, pero sí en algún apartado o componente, y esto minaría casi por igual nuestro trabajo por la conexión lógica exigida entre las parte.

También podemos caer en incoherencias, que no son tan definitivamente demoledoras como las contracciones, pero que tienen un efecto perverso en la evaluación del trabajo. Por ejemplo, podemos definir un concepto de una forma en un capítulo y de una forma tal vez no contradictoria, pero sí distinta en otra.

O podemos utilizar un mismo concepto, pero con sentidos diferentes a lo largo del mismo trabajo, o podemos proponer una definición y después usarla de forma incoherente a lo largo del trabajo, etc.

¿Como la alcanzamos?

Para garantizar la consistencia, y por tanto para evitar la clase de errores que consisten en caer en contradicciones hemos de revisar con detalle el conjunto del trabajo antes de considerarlo acabado. Cualquier contradicción o incoherencia, por pequeña sea, debe ser solucionada.

Algunos instrumentos que ayudan a asegurar la consistencia consiste en conseguir la revisión del trabajo por más de una persona. Si el trabajo tiene varios autores, o en la relación que se da entre autor y director o autor y tutor en algunos trabajos académicos pueden cumplir esta función.

En otros casos, con un único autor, es conveniente solicitar una revisión a alguna persona de confianza con experiencia en el campo.

Otros instrumentos para asegurar la consistencia son el uso de objetivos detallados y de preguntas de investigación que se retomarán en las conclusiones para revisar su cumplimiento.

Las tablas y los diagramas, que veremos con ocasión de la persuabilidad, son también instrumentos que ayudan a detectar contradicciones, porque las formas extremas de síntesis, como estas, ponen de manifiesto las contradicciones de forma mucho más clara que las formas discursivas.

En cualquier caso, la única forma segura de detectar posibles inconsistencias y solucionarlas es mediante revisiones, no solamente durante la elaboración del trabajo, sino sobre todo una vez consideramos que está acabado.

En este punto, conviene al menos efectuar dos revisiones más: una general, para detectar cualquier tipo de problema ya sea formal o de contenido y otra más detallada que revise con especial atención los puntos clave de la introducción, los resultados, la discusión y las conclusiones.

Cualidad 4: Conectividad

¿Cómo se define?

La conectividad es la cualidad que exhibe un trabajo académico cuando todas las secciones del mismo están unidas de forma que cada sección implica a la que sigue, y cada sección es una respuesta a la anterior.

¿Cómo la alcanzamos?

La conectividad está estrechamente vinculada con la consistencia, pero al mismo tiempo es algo separado. Un trabajo puede ser consistente lógicamente, y en cambio, las piezas que lo componen pueden carecer de conectividad.

Más concretamente, la conectividad es la cualidad percibida según la cual cada parte se sigue necesariamente de la que le precedía y anuncia y justifica a la vez a la vendrá después. La conectividad se debe mantener a dos niveles: entre secciones y en el interior de cada secció entre los párrafos que las componen.

Conectividad entre párrafos

Para conseguir la conectividad entre los párrafos necesitamos una escritura lógica y ordenada, con frases cortas y en las que haya una idea unitaria en cada párrafo. Además, necesitaremos el uso de conectivas entre párrafos, que deben exhibir el tipo de conexión.

Conectivas según su función

A continuación, mostramos una lista estructurada de conectivas según la función principal que desempeñan (Fuente: Acceso-University of Kansas):

Para introducir ideas

  • Para empezar – To begin with
  • Primeramente – Firstly
  • Primero – First
  • En primer lugar – In the first place

Para agregar información y para apoyar un argumento

  • además – moreover
  • también – also
  • como consecuencia – as a result
  • como resultado – as a result
  • de hecho – in fact, as a matter of fact
  • en realidad – actually
  • hoy en día – nowadays
  • actualmente – nowadays
  • por ejemplo – for example
  • con respecto a – regarding, concerning
  • en cuanto a – regarding, concerning
  • según – according to
  • por lo general – in general
  • cada vez más – more and more
  • cada vez menos – less and less

Para presentar un punto contrario

  • sin embargo – however, nevertheless, yet
  • pero – but
  • a pesar de – in spite of
  • aunque – even though, even if
  • aún así – even so, even then
  • por otra parte – on the other hand
  • no obstante – regardless
  • por otro lado – on the other hand

Para conectar ideas similares

  • así que – therefore
  • por eso – because of that
  • por lo tanto – thus, therefore
  • por consiguiente – thus, therefore
  • entonces – then
  • por ese motivo – for that reason
  • por esa razón – for that reason
  • de esta manera – in this way

Para evaluar

  • por suerte – luckily, fortunately
  • por desgracia – unfortunately

Para concluir

  • en conclusión – in conclusion
  • en resumen – in summary
  • finalmente – finally
  • de lo anterior, se puede concluir que … – from the above, one can conclude that …
  • después de todo – after all
  • en todo caso – in any case
  • a fin de cuentas – in the end, all in all

Lo más importante es que este tipo de conectividad va mucho más allá de añadir frase conectivas sin más, en cuyo caso podría tratarse de una falsedad. Dado que, como podemos ver, indican una clase de conexión, no es posible aplicarlas si la misma no existe, salvo producir una escritura sin sentido que no pasará desapercibida a los evaluadores.

Conectividad entre secciones

La conectividad entre secciones se consigue, en primer lugar mediante una estructura general clara, cosa que hemos visto en el primero de estos cuatro puntos.

Por tanto, la primera condición es una estructura clara y sobre todo, que responda a las expectativas que inevitablemente tendrán los evaluadores, quienes seguramente esperarán encontrar un capítulo de introducción que presente las claves principales de la investigación, y después, el marco conceptual y metodológico, los resultados, su discusión y la conclusiones.

En el apartado dedicado a la Estructura hemos tratado esta cuestión con algo más detalle, así que aquí poco más debemos añadir en este sentido.

La segunda condición consiste en conectar cada sección con la siguiente. Esto se puede conseguir de forma implícita acentuando en los últimos párrafos de cada sección los temas que justifican o que implican el siguiente capítulo, o bien mediante párrafos o frases explícitas que al final de cada sección justifiquen la sección que seguirá.

Por su parte, podemos reforzar la conectividad si hacemos la misma operación al inicio de cada sección, comenzando por párrafos que estén vinculados con el tema de la sección precedente, o al menos con alguna frase que ayude a relacionar la sección con la que le precedía.

En todo caso, la conectividad debe impregnar en realidad todo el trabajo, de modo que no puede aparecer, por ejemplo, una cita literal sin haber sido convenientemente justifica, o una tabla o una ilustración o diagrama sin la misma justificación.

Conclusiones

Hemos visto que nos podemos beneficiar de considerar la dicotomia investigación-memoria, aunque no dejaremos de insistir a la vez en su estrecha relación. La cuestión es que, si nos centramos en la memoria como la parte tangible de una investigación en sí, en concreto la que se manifiesta como un artículo de revista científica, una tesis doctoral o un trabajo de final de máster, podemos señalar una serie de cualidades de la misma.

Estas cualidades, que son las que pueden otorgar el nivel de excelencia a un trabajo académico con independencia de su objeto de estudio y de la metodología utilizada son las 7 que hemos referenciado en varios apartados de este artículo.

De cuatro de estas cualidades, a saber, la Estructura, la Fundamentación, la Consistencia y la Conectividad nos hemos ocupado en esta entrega. En la próxima, nos ocuparemos de las otras 3 cualidades restantes y presentaremos finalmente una bibliografía especializada organizada por secciones.

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