¿Hay vida más allá de Google? 12 buscadores alternativos y cómo usarlos (Google para Periodistas y Comunicadores – 4)


Wolfram Alpha

Las diversas secciones temáticas sobre las que puede dar respuestas Wolfram Alpha. La imagen contiene un enlace a un grupo de ejemplos de Cultura y Medios de Comunicación


Si pretendo convencerles de que dejen de usar Google, las estadísticas dicen que fracasaré con el 90 por ciento de ustedes (de hecho, fracasaría conmigo mismo). De modo que mi propuesta, en realidad, es mucho más modesta, pero creo que con consecuencias notables.

Entiendo que se puede ir más allá de Google, de entrada con alguna de estas tres opciones:

  1. Añadiendo otros buscadores y recursos en misiones críticas, en lugar de confiar exclusivamente en Google.

  2. Utilizando otro buscador si Google no soluciona el problema, en lugar de tirar la toalla y pensar que si no lo encontramos a la primera es que no está en la Web.

  3. Eligiendo como primera opción otro buscador cuando el tema o las características de la búsqueda así lo requieran, en lugar de pensar que, para toda búsqueda, la mejor opción es siempre Google.

Por supuesto, somos libres de optar por una cuarta opción, que consiste en elegir a otro (que no sea Google) como nuestro buscador de referencia. Pero en este caso también nos interesaría conocer las alternativas, porque de lo que va en realidad esta entrada no es de dejar de usar Google, sino de dejar de usar un solo buscador, sea cual sea (si lo prefieren: va de no poner todos los huevos en una sola cesta).

Buscadores alternativos generalistas

Según un cierto consenso, informal pero que resulta fácil de detectar revisando las publicaciones más importantes sobre el tema, en estos momentos, las mejores alternativas generalistas a Google son las que se presentan a continuación (el orden que les doy es significativo).

El enlace del título o de la captura lleva a la página principal, el enlace que cierra cada presentación lleva a una página de resultados con la misma ecuación de búsqueda (innovations in journalism) para que puedan compararlas.

Bing

Bing

El buscador de Microsoft tiene un perfil idéntico al de Google, simplemente pretende desbancarle de su puesto número uno o al menos arrebatarle toda la cuota de mercado que pueda. Esta búsqueda de la semejanza a toda costa es a la vez su mejor y su peor baza. Al querer parecerse en todo a Google, es difícil que le supere, por otro lado, ciertamente es el buscador que tiene más posibilidades para sustituirlo como sistema de información de referencia a escala internacional.

En todo caso, es un buscador de calidad y vale la pena utilizarlo si no “en lugar de“, al menos, “además de”, Google en misiones críticas. En el caso de la búsqueda de imágenes hay un cierto consenso de que su calidad es superior al de Google. Página de resultados de Bing.

DuckDuckGo

DuckDuckGo

Buscador de una empresa del mismo nombre. Fue el primero en no rastrear datos de sus usuarios. Es decir, a diferencia de Bing o Google, los usuarios no somos el producto, porque no pretende quedarse con datos de nuestras actividades de resultados. Seguramente, el motor que algún día desbanque a Google de su primer puesto será el que ofrezca alguna cosa diferente. Ignoro si la confidencialidad tiene ese potencial. De momento, está experimentando un notable crecimiento en EEUU. Página de resultados de DuckDuckGo.

Ixquick

Ixquick

Este multibuscador es actualmente propiedad de una empresa holandesa (Surfboard) aunque fundado originalmente en Nueva York en los años 90, cuando tuvo un cierto reconocimiento, antes del rodillo Google. Se trata de un multibuscador, es decir, envía la búsqueda a diversos sistemas y ofrece como resultado una compilación unificada de resultados. En ocasiones puede llegar a ser sumamente eficaz. Ofrece como el anterior, una búsqueda sin rastreo de datos. Se presenta así mismo como el “buscador más confidencial del mundo”. Página de resultados de Ixquick.

Ask

Ask

De una empresa del mismo nombre. En su momento, tuvo algún perfil diferenciado y muy notable, tanto en la interfaz de resultados como en la página de resultados; pero actualmente parece haberse inclinado por no destacar en nada en especial y por desgracia sus resultados son, al menos en el caso de nuestro país, sorprendentemente poco relevantes (o no lo sé usar bien, tendré que revisar este aspecto). Página de resultados de Ask.

Una típica selección de noticias destacadas en la página principal de Yahoo.

¿Qué sucede con Yahoo?

Si alguien se pregunta por qué no incluimos también a Yahoo en la lista anterior, la razón es que le he tengo manía hace tiempo que los resultados de este buscador los proporciona Bing. Aparte de lo anterior, Yahoo me parece un caso espectacular de ocasión perdida, con una de las cuotas de tráfico historicamente más importantes del mundo y uno de los peores sistemas de búsqueda que recuerdo. Mantiene a la vez una estética anticuada y una selección horrorosa de contenidos informativos. Solo haciendolo expresamente se puede conseguir un resultado peor. No desespero de que en algún momento vuelva a ser un sitio útil, pero ese momento no había llegado en el momento de hacer este artículo.

Alternativas especializadas

Aquí la lista en realidad no está cerrada, porque todo depende de qué entendemos por “especializado”. Un sistema de información especializado puede ser Rotten Tomatoes, sobre críticas cinematográficas, o Kayak para hoteles y viajes, por citar solamente un par de ejemplos que he intentado que sean lo más dispares que se me ha ocurrido.

Por tanto, en lo que sigue presentaremos los buscadores especializados más generalistas, y perdonen una expresión tan inconsistente. Decimos que son especializados porque tienen un perfil muy concreto, como ya verán, pero aún así se mueven en un espectro tan amplio que probablemente son útiles al 80 por ciento de los periodistas o profesionales de la comunicación.

Google Scholar

Google Scholar

Lo sé. Es Google, pero a efectos pragmáticos es una alternativa porque los resultados de la rama Scholar no se parecen en nada a los de la rama generalista. Por tanto,  resulta que es una alternativa, y de las mejores. Para encontrar resultados exclusivamente procedentes del mundo de la academia. A veces son los únicos que nos pueden ayudar. No digamos si trabajamos en ramas muy especializadas del periodismo, como el científico, medio ambiental o médico.

Microsoft Academic

Microsoft Academic

La apuesta de Microsoft por la búsqueda académica. No se entiende porqué no se llama Bing Academic, pero es así. El enésimo intento de esta empresa para competir con Google también en este sector. Después de diversas transformaciones y cambios de denominación, parece que están a punto de definir un modelo, aunque aún se anuncia como “preview” . En todo caso, muy parecida a Google Scholar, quizás con un diseño algo más atractivo, pero de momento, con menor volumen de información. Vale la pena darle una oportunidad. Merecemos algo de competencia en este terreno.

Science Direct

Sience Direct

Sin parecerse mucho, es algo parecido a las dos anteriores. De la empresa de publicaciones científica más importante del mundo, Elsevier. Es similar a Scholar porque proporciona acceso a contenidos académicos, pero se diferencia en que solamente indiza los contenidos de la propia editorial (y aunque estamos hablando de más de 13 millones de artículos, queda lejos del total que ofrece Scholar).

WolframAlpha

Wolfram Alpha

No es un sistema de recuperación de información como los anteriores, sino un sistema de respuestas. Como es fácil de explicar la diferencia: en lugar de documentos, nos da respuestas directas, pero difícil de entender, lo mejor es jugar con los ejemplos que nos proponen, y que seguramente nos van a sorprender. Prueben, por ejemplo, con los de Cultura y Medios de Comunicación. Una vez hayan explorado lo que tiene que ofrecer podemos volver a explicar la diferencia. En un sistema de recuperación tenemos documentos como respuestas (páginas web) a una pregunta; en un sistema de respuestas, tenemos la respuesta directamente.

CC Search

Para buscar exclusivamente contenidos liberados bajo alguna forma de licencia gratuita, en este caso del tipo Creative Commons. Ellos mismos advierten que no son en realidad un motor de resultados, sino una interfaz para lanzar búsquedas a bases de datos y sistemas especializados con materiales de dominio público. Impagable para periodistas y comunicadores en general, sobre todo para encontrar materiales gráficos y audiovisuales que podamos luego utilizar para complementar nuestra producción periodística.

TinEye

TinEye

Permite búsquedas inversas, de aquí la expresión reverse search. Significa que, a partir de una imagen encontramos imágenes similares. Por alguna razón, a esto se le llama una búsqueda inversa (en vez de palabras para buscar imágenes, usamos imágenes: debería llamarse búsqueda directa).

De una cierta actualidad en el mundo del periodismo por sus posibilidades para la verificación de imágenes (Google también permite una opción similar, pero se supone que estamos hablando de alternativas). Si tomamos una imagen aparecida en una red social (por decir algo) sobre un suceso reciente, podemos hacer una búsqueda inversa y asegurarnos de que tal imagen no corresponda a otro suceso distinto y que no tenga nada que ver.

Bing video, con una búsqueda de ejemplo. A falta de un mejor tema, hemos probado con “animales del desierto”

Bing Vídeos

Se trata del buscador especializado en vídeos de Bing. Sus recientes mejoras hacen que, para algunos (ver The Verge) sea ahora la mejor opción para buscar vídeos, incluso mejor que el propio buscador interno de YouTube. Por si acaso, yo no dejaría de usar YouTube también.

Formulario de búsqueda avanzada de Twitter. Impagable para periodistas e investigadores de la comunicación.

Twitter

Esta red social tiene una página web que podemos utilizar sin hacer inicio de sesión. Además, tiene un interesante formulario de búsqueda avanzada. Si se lo están preguntando, la de Facebook es tan limitada que parece una broma. En cambio es un excelente agregador (ver más adelante).

Si por alguna razón necesitamos un buscador o un sistema de información realmente especializado, estas otras listas de recursos pueden funcionar bastante bien como punto de partida:

Las bases teóricas: tipos de necesidades de información

Para ir por partes y presentar una estrategia de resultados que encaje con la ruptura del monocultivo informacional empecemos por considerar que podemos tener, al menos, dos grandes clases de necesidades de información (Blair, 1990):

  • Necesidades de información concretas (NIC). Dos ejemplos son las búsquedas navegaciones: queremos ir a un sitio web concreto; y las búsquedas transaccionales: queremos comprar algo a través de Internet.
  • Necesidades de información orientadas a un problema (NIOP). Aquí, la casuística es muy amplia, pero siempre consiste en que necesitamos saber más sobre algo, ampliar nuestro conocimiento en una materia y no sabemos en principio dónde puede estar la información más relevante para nosotros. En el argot de las búsquedas en la web se denominan búsquedas informacionales. Se supone que los periodistas tienen este tipo de necesidades de información con cierta frecuencia. Es para estas necesidades, precisamente, para las que es importante disponer de alternativas a Google.

Utilización

Mientras Google sea la mejor opción entre los buscadores (y de momento, creo que lo es) no veo ningún problema en considerarlo la opción por defecto para búsquedas tipo NIC (recuerden, las navegacionales o transaccionales). Ahora bien, incluso en búsquedas tipo NIC, puede que alguna vez Google no nos solucione nada.

En ese caso, por supuesto, añadamos un minuto más de nuestro tiempo a la búsqueda y usemos una alternativa (nos va a costar en realidad menos de un minuto). Además, pudiera ser que, dado el perfil de nuestros intereses, descubramos que esa alternativa nos funciona mejor, ¿porqué no?

Podría ser que después de un tiempo de experiencia nos gustara más Bing, DuckDuckGo o Ixquick si nos proporciona resultados que se adaptan mejor a nuestras necesidades (y en todo caso se trata de un experimento con gaseosa).

En todo caso, en misiones críticas o cuando nuestra necesidad sea de tipo informacional, NIOP, o como quieran llamarla, y resulte que sea algo que se parece mucho más a una investigación que a una consulta puntual, entonces añadan a Google (o a su buscador preferido si por alguna razón no fuera Google), al menos, una de las alternativas.

Personalmente, empezaría por Bing, y en algunos casos, añadiría Scholar. Una versión un poco más sofisticada de lo anterior, aunque solo para comunicólogos (académicos e investigadores de la comunicación) sería ésta:

  • Búsquedas NIC: use su buscador de referencia (el que sea, Google o Bing, por ejemplo); casi seguro será suficiente.
  • Búsquedas NIOP: use su buscador de referencia + (al menos) una alternativa generalista y, si procede por la naturaleza del tema, al menos uno especializado.

  • Búsquedas defintivamente académicas, que son una variedad de NIOP: use algunas de estas tres (o las tres): Google Scholar, Microsoft Academic, Science Direct. Si tiene acceso a las bases de datos académicas de alguna biblioteca universitaria utilice  Scopus o Web of Science. Pero lo cierto es que las búsquedas académicas son todo un mundo aparte (puede ver sobre ellas en esta otra serie de artículos)

Búsquedas predictivas

Flipboard en versión sitio web

No es el objeto de este artículo, así que solamente lo mencionamos ahora. La última tendencia en búsquedas son las predictivas. Se trata de sistemas que se avanzan a las necesidades de los usuarios mostrando, en alguna página ad hoc o en alguna aplicación, resultados que pueden ser útiles a sus usuarios.

Entre los mejores sistemas de resultados predictiva tenemos los agregadores de información. Aprenden de nosotros si interactuamos lo suficiente con ellos y se adelantarán a nuestras necesidades. Encontraremos información útil y relevante cada vez que entremos en nuestra cuenta del agregador o actividemos la aplicación correspondiente.

Algunos de los más útiles: Flipboard, Medium y Facebook (sí, este último es cada vez más un agregador y no solo una red social).

En este enlace encontrará reseñas sobre varios de ellos:


Agregadores de información: componentes y análisis de los principales sistemas


Conclusión

Entrenénse en estos conocimientos y habilidades y los inputs de su trabajo experimentarán una mejora enorme y, como consecuencia, dado su cerebro privilegiado (si es lector de este sitio, ¡tiene usted un cerebro privilegiado!) producirá unos outputs mucho mejores. Hasta nuevas inquietudes, dejamos aquí la serie Google para Periodistas (y Comunicadores).

El objetivo de esta modesta serie de artículos es proporcionar un mejor conocimiento de cómo funciona la búsqueda en la Web y de las herramientas que nos permiten hacer mucho, pero realmente mucho mejor, nuestro trabajo. Por si acaso, aquí están los anteriores de la serie:

 


Anexo: Para saber más sobre NIC vs NIOP

La distinción entre necesidades de información concretas (NIC) vs. necesidades de información orientadas a un problema (NIOP) está tomada de una de las mejores obras sobre recuperación de información que conozco. Pese a ser de 1990 sigue siendo válida en muchos aspectos por la profundidad de sus planteamientos, y por el acierto de relacionar los problemas de la recuperación de información con los problemas del lenguaje y la cognición.

La referencia: D.C. Blair. Language and Representation in Information Retrieval. Elsevier Science Publishers, 1990 ISBN: 0 444 88437 81990

En este enlace a la página de resultados de Google Scholar, pueden ver que se trata de una obra con más de 400 citas.


Actualizaciones:

  • Abril 2017. Cambios de redacción, retirada de recursos cerrados (como Topsy), adición de Microsoft Academic, adición de los agregadores.